Considerada como una parte más de la dermatología, la cosmética tenía una enorme importancia en el antiguo Egipto. El cuidado de la piel alcanzó gran importancia y, atendiendo a la climatología, se consideraba una necesidad. Existían cosméticos con indicaciones como las siguientes: “para mejorar la piel”, “para embellecer el cuerpo”, “para tensar el rostro”, “para combatir las manchas blancas de una quemadura”, etc.
El aire desértico, el intenso calor y la poderosa influencia del sol a los que estaba sometida esta civilización le impulsó a mantener un cuidado extremadamente escrupuloso, casi obsesivo, de su belleza e higiene. Por ello, consideraban necesario el uso de desodorantes, pastillas para el aliento y perfumes. Estos últimos se aplicaban mediante la técnica del drap mouillé, consistente en ponerse perfume sólido en la cabeza, ya que, al ir derritiéndose con el calor, se transformaba en óleo perfumado y acababa empapando toda la ropa, impregnándola de aroma.
Pero, ¿cuáles eran los trucos de belleza que contribuyeron a crear la admirada estética de la mujer egipcia?
Además de desmaquillarse con leche y utilizar hidratantes a base de leche y miel, la dama del Nilo complementaba el placer de la ducha con masajes de esencias aromáticas. En su particular tocador también había sitio para cosmética solar: las raíces del Amni majus eran masticadas para activar la melanogénesis y proteger a la piel del sol. Asimismo, está documentado el uso de la manicura y pedicura, hechas por especialistas. Y la cosmética antiestrías también tenía su hueco: se utilizaba un aceite a base de moringa aptera para evitar la aparición de estrías durante el embarazo.
La depilación jugó un papel básico en la belleza, especialmente entre el clero, que la llevaba al extremo. Todos y todas se depilaban íntegramente como mínimo cada dos días. No obstante, el cosmético más característico de la estética egipcia, sin duda, es el mesdemet, un polvo negro (hoy llamado khol) con propiedades fungicidas, antideslumbrante, que retenía el polvo fuera de los ojos y repelía los insectos.
la mujer colombiana es una fuente inagotable de esperanza y alegría, con una notoria devoción por la familia y el hogar. Románticas y apasionadas, logran mantener un equilibrio emocional aún en las situaciones más difíciles. Pujantes, emprendedoras y trabajadoras, suelen conquistar sus objetivos inclusive en los entornos más adversos, lo que las hace altamente efectivas.
martes, 29 de junio de 2010
lunes, 28 de junio de 2010
Para la Mujer Inteligente!!!
Mujer...De nada te servirá ser una profesional exitosa, Una ejecutiva triunfadora, y una mujer destacada, sino logras ser mejor Señora en tu casa, mejor compañera de tu esposo y mejor madre de tus hijos!!! (Zenaida Bacardí de Argamasilla)
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